Durabilidad y seguridad
Una ventana es una parte móvil de su hogar. Se abre y se cierra miles de veces, recibe golpes de viento, absorbe el sol de la tarde y se enfría por la noche. Que siga cerrando herméticamente dentro de diez años depende casi por completo del metal que hay bajo el plástico — las bisagras, los cierres y los refuerzos en los que nadie se fija al comprar. Esos mismos herrajes deciden lo fácil que resulta forzar la ventana desde la calle. Esta página aborda ambas cuestiones juntas, porque tienen las mismas respuestas.


