Vidrio de ahorro energético

Una ventana es la parte más fina de su pared. Incluso una unidad de doble acristalamiento recién instalada pierde calor unas cinco veces más rápido que el muro de ladrillo que la rodea. La buena noticia es que unas cuantas mejoras económicas — una capa de óxido metálico en una de las hojas, gas argón en la cámara, un separador de plástico en lugar de uno de aluminio — resuelven la mayor parte del problema sin añadir volumen visible. Esta página repasa qué hace cada capa, en un lenguaje que cualquiera puede usar para rebatir un presupuesto chapucero.

Capa low-E: el reflejo plateado

Una de las caras de la hoja interior se recubre con una capa más fina que una longitud de onda de luz — un sándwich de óxido de plata entre dos capas metálicas protectoras. El ojo no ve nada. El calor infrarrojo, en cambio, ve un espejo: cuando su radiador empuja aire caliente contra la ventana, ese calor rebota de vuelta a la habitación en lugar de ser absorbido por el vidrio y radiado a la calle. Una unidad low-E moderna mantiene en el interior alrededor de la mitad más de calor que la misma unidad sin la capa.

Mucha menos condensación con el frío
Sin la «corriente fantasma» fría junto a la ventana
10–20 % menos en calefacción en un piso español típico
52%
Más cálido junto al vidrio que una unidad corriente

Medición de campo

Vea la diferencia con una cámara térmica

Apuntada a un muro desde fuera en una noche fría, una cámara de infrarrojos tiñe de amarillo y naranja las superficies cálidas. Una ventana de doble acristalamiento normal brilla con intensidad — eso es su factura de calefacción escapándose del edificio. Una unidad low-E a su lado se mantiene azul oscuro, casi del mismo color que el muro.

Ventana de doble acristalamiento estándar — pérdida de calor visible
Unidad low-E de ahorro energético — fuga casi nula

El número Uw de la ficha técnica

Toda ventana presupuestada lleva un valor Uw — cuántos vatios se escapan a través de un metro cuadrado por cada grado de diferencia de temperatura. Cuanto más bajo, mejor. Una ventana de aluminio de los años 90 desgastada ronda un Uw de 5,0. Una ventana de PVC con doble acristalamiento moderna y básica se sitúa en Uw 1,3–1,5. Añada low-E y argón y llegará a Uw 1,0. Un triple acristalamiento con separadores de borde cálido puede bajar hasta Uw 0,7. Para la mayor parte de España, cualquier valor por debajo de Uw 1,2 es un objetivo razonable; en el norte o en proyectos passivhaus, apunte a 0,8 o menos.

Argón en la cámara

El espacio entre las hojas no está realmente vacío — se rellena con un gas inerte y pesado. El argón conduce el calor alrededor de un tercio más despacio que el aire seco, así que para la misma anchura de cámara se obtiene un aislamiento notablemente mejor. El criptón funciona aún mejor, pero cuesta diez veces más y se reserva para unidades de triple acristalamiento muy finas. El argón es lo estándar en el presupuesto de cualquier instalador serio; si no se menciona, pregunte por qué.

Separadores de borde cálido

El pequeño separador que mantiene las dos hojas a distancia solía ser de aluminio. El metal es un gran conductor del calor, así que el borde de una ventana antigua se congelaba y condensaba aunque el centro estuviera bien. Los separadores de «borde cálido» modernos son un composite de plástico y acero inoxidable que transmite mucho menos calor. La diferencia se nota — se acabó el moho negro avanzando por la parte inferior del vidrio — y suma alrededor de una décima a su valor Uw.

Triple acristalamiento: ¿cuándo merece la pena?

Tres hojas son más pesadas, ligeramente más oscuras y bastante más caras que dos. Tienen sentido en regiones frías de interior y de montaña, en habitaciones orientadas al norte donde el sol nunca llega, y en cualquier proyecto que busque un certificado passivhaus. En la costa mediterránea, una unidad de doble acristalamiento de altas prestaciones con low-E y argón suele ganar en relación precio-confort.

FAQs

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si una ventana ya tiene vidrio low-E?

Acerque una cerilla encendida a unos centímetros del vidrio y observe el reflejo. Verá cuatro pequeñas llamas — una por cada cara de las hojas. Con una capa low-E, una de las llamas tiene un color ligeramente distinto, normalmente un tono rosado o ámbar. La mayoría de los instaladores también pueden señalarle la marca en el marco separador dentro de la unidad.

¿El vidrio low-E también ayuda en verano?

Ayuda un poco, al reducir la cantidad de calor que el propio vidrio vuelve a radiar a la habitación. Si quiere protección total en verano, pida en su lugar una unidad multifuncional (control solar más low-E) — hace ambas cosas en una sola capa.

¿Cuánto puedo ahorrar realmente en calefacción?

En un piso español de 90 m² sustituyendo un acristalamiento simple desgastado por ventanas modernas low-E rellenas de argón, cabe esperar un 15–25 % menos en la factura anual de calefacción en regiones templadas y un 30–40 % en las más frías. Preste atención también al resto de la instalación — puertas con corrientes y mochetas sin aislar pueden tragarse la mayor parte del ahorro.

¿Las ventanas de ahorro energético se empañan menos?

Sí. La condensación se forma cuando el aire interior cálido y húmedo toca una superficie fría. Como la hoja interior de una unidad low-E se mantiene mucho más cálida, el aire a su alrededor nunca alcanza el punto de rocío. Eso por sí solo reduce notablemente el moho negro alrededor de las mochetas.

¿Notaré corriente de una ventana fría aunque esté sellada?

La notará. Aunque no haya ninguna fuga de aire real, una superficie de vidrio fría enfría el aire justo a su lado; ese aire frío baja y se desliza por el suelo como una «corriente fantasma». Una unidad low-E mantiene el vidrio interior mucho más cálido, así que el efecto desaparece.

¿El gas argón es peligroso si la unidad se rompe?

No. El argón es inerte, no tóxico y constituye alrededor del uno por ciento del aire que ya respira. Una unidad rota libera unos litros de él de forma inofensiva a la habitación.

¿Listo para configurar sus ventanas?

Use el configurador 3D para dimensionar sus ventanas y ver un precio de mercado justo. O compare las principales marcas de PVC y aluminio cara a cara.